lunes, 30 de abril de 2012

7 Razones para pensar que los gobiernos no nos sacarán de la crisis.

7 Razones para pensar que los gobiernos no nos sacarán de la crisis.

Puede haber más, pero de momento se me ocurren éstas:

1-Los principales partidos más votados tienen una amplia colección de casos de corrupción. 
 Aunque siendo objetivos podemos decir que eso no significa que todos en esos partidos sean así, también podemos hablar no sólo de los casos punibles legalmente, es decir los que constituyen delito. también son numerosos los casos en que se ha contratado a familiares de políticos principales para cargos directivos y consejeros. También existen escandalosos casos de irregularidades en sueldos y dietas. Al mismo tiempo, la respuesta, tanto interna (disciplinaria) como externa (a los medios) de los partidos sobre esos temas ha sido siempre lenta, ambigua, hipócrita o inexistente. Realmente la corrupción y el amiguismo parece una constante en la forma de ser de esos partidos.

2-Los políticos no están dispuestos a moderar sus sueldos. 
Tanto entre los políticos del congreso como alcaldes de localidades concretas, son más los casos de aquellos que se han subido el sueldo que los que se lo han bajado. Algunos incluso tienen varios sueldos por estar nombrados para varios cargos incluyendo el gobierno como actividades privadas. Dejando aparte la obvia discusión sobre si realmente se puede, materialmente hablando, desempeñar más de dos trabajos a la vez, está claro que hablamos de personas que no están dispuestas a renunciar a sus niveles de vida holgados por el bien de los ciudadanos a los que dicen representar y a los que piden austeridad y precariedad.

3-La política es una puerta de dos direcciones. 
Muchos políticos han acabado trabajando, o provienen de empresas privadas, a las cuales les ha resultado favorable la política en el gobierno de esos políticos. Del mismo modo, muchos políticos acaban trabajando para empresas a las que su legislación les fue bien. Realmente es grande la lista de políticos que son consejeros de empresas y viceversa. No es de extrañar que parezcan gobernar para las grandes empresas millonarias y no para los trabajadores y pequeñas empresas.

4-La política de recortes no sirve contra la crisis. 
No es la primera vez que las políticas que estamos viendo en España se aplican en un país con problemas económicos. El mismo programa, con variaciones en detalles, ha aparecido en muchos lugares en los últimos 30 años con el mismo resultado: la economía del país se resiente rápida y progresivamente y el nivel y la calidad de vida de los ciudadanos desciende. Este tipo de políticas está inspirada en las teorías de la famosa Escuela de Chicago, un grupo de ideólogos neoliberales que defienden el desmantelamiento de los servicios y subsidios públicos y la completa libertad de empresa (aunque, contradictoriamente, sin abandonar en la práctica el auxilio del estado en momentos determinados para las multinacionales), la privatización de servicios públicos y lo que llaman "terapia de choque" y "medicina amarga": recortes progresivos y cada vez más profundos. Supuestamente esto permitiría a la economía desarrollarse por sí misma, pero en la experiencia los países quedan resentidos durante largos periodos de tiempo. Según la escuela de Chicago, siempre por no haber ido suficientemente lejos en las reformas. Ejemplos de estas implementaciones son el gobierno de Pinochet en Chile, la estructura económica de la actual China, el empobrecimiento del cuerno de África, la política económica de Suharto en Indonesia, y la lista sigue. En todos esos casos representantes de la escuela de Chicago han ocupado lugares de consejeros y han hecho grandes negocios forzando el aumento de las desigualdades como "terapia". No hay aún un ejemplo en el cual un país haya mejorado gracias a esas implementaciones. Su teoría es meramente ideológica, o deberíamos decir interesada. En España, los políticos que están haciendo ese estilo de reformas ya han dejado caer las frases típicas, casi lemas, de esa corriente: "terapia de choque", "medicina amarga" y cosas por el estilo.

5-Con lo que se está invirtiendo en ayudar a las multinacionales, banca y grandes rentas, ya hubiéramos salido de la crisis. 
Según el economista Arcadi Oliveres, los rescates bancarios podrían haber solucionado el hambre en el mundo 92 veces. Para Manfred Max, podríamos disfrutar de 600 años sin hambre. Si en lugar de ayudar a los bancos a mantener su solvencia financiera, se hubieran cubierto las ncesidades sociales, la economía se hubiese resentido mucho menos. Es curioso que a pesar de los rescates, la banca sigue reticente a aportar crédito, que fue la condición para recibir las ayudas. También podemos hablar de cifras como los 10.000 millones recortados en educación, comparados con los 13.000 (parece que 3000 más que antes) que recibe la Iglesia Católica en España, mientras también se quiere aumentar la subvención que recibe la tauromaquia. En resumen: no faltan medios, realmente lo que falta es voluntad de disponer de ellos.


6-No es una crisis, es una estafa (1) 
Durante los primeros años de esta crisis, las principales multinacionales tuvieron beneficios récord y aumentó la lista de milmillonarios en nuestro país. Lo que llaman crisis, en realidad es un miedo subjetivo (o inventado) de los mercados a no seguir ganando cada vez más. No a perder dinero, ni siquiera a seguir ganando lo mismo, sino a dejar de ver los beneficios creciendo. Mientras tanto, en España los sueldos de los trabajadores han permanecido casi iguales aunque los precios han aumentado hasta el doble desde la llegada del euro. Es decir, lo que para nosotros es cada vez más economía de supervivencia, para las grandes empresas y la banca es inaceptable y se aplican una lógica diferente: para ellas la crisis empieza cuando sus previsiones de ganar cada vez más en un amplio margen, podrían verse afectadas, independientemente de que esa posiblidad se haga efectiva o no. Habrá crisis hasta que a ellos les parezca que hay crisis.

7-No es una crisis, es una estafa (2) 
Con el avance de esta "crisis", la inseguridad económica hace resentirse el consumo, y a medida que la ciudadanía está siendo informada y haciéndose consciente de cómo las multinacionales y la banca controlan la crisis, y cómo los políticos hacen lo contrario de lo necesario, el consumo va redirigiéndose a pequeñas empresas o iniciativas sociales que la gente ve con mejores ojos. Han aumentado por ejemplo las cooperativas de alimentos ecológicos y de cercanía, así como las cooperativas de crédito en lugar de la banca tradicional. Esto significa una redistribución de la riqueza a través del consumo. Ya que la banca es reticente aún a dar crédito y las grandes empresas endurecen su política laboral, pero siguen manteniendo su expectativa de crecimiento, sus estadísticas podrían seguir señalando esto como un aumento de la crisis, ya que para ellos crisis es que ellos no sigan ganando más. Así que, incluso si los sistemas alternativos de consumo y uso de la riqueza siguen proliferando y representando pequeñas mejoras para mucha gente, el resumen oficial podría seguir siendo de aumento de la crisis. Habría crisis hasta que a ellos les parezca que debe haber crisis.

martes, 10 de abril de 2012

¿Por qué soy "antisistema"?



En líneas generales se nos llama anisistema a aquellos que podemos imaginar más de un sistema. Qué ironía.

Para la mayoría es un tema tabú hablar de ideas como cambiar el sistema o redistribuir la riqueza. Y no hablemos ya de expropiar a las mayores fortunas. Eso son cosas de antisistemas o de comunistas, y con esa falacia ad hominem se sigue defendiendo el derecho a la propiedad privada por encima del derecho a la vida, en un mundo en el que grandes inversores añaden a su fortuna personal cifras anuales superiores al PIB de países enteros, mientras que millones de personas se mueren de hambre, viven precariamente desde hace tiempo o se unen a la lista recientemente, con esta estafa a la que llamamos crisis.

Para los que hemos sido etiquetados de "antisistema" precisamente por tener en la cabeza más de un sistema, siempre ha supuesto un tema de debate sobre nuestras ideas en que teníamos que explicar porqué -presuntamente- atacábamos el derecho a la propiedad privada. Era más una discusión filosófica que técnica.

Filosóficamente, la propiedad privada es en realidad el derecho legítimo al uso y disfrute de cosas. Vamos, un derecho humano que no tiene nada que ver con la acumulación de riqueza y poder. Yo personalmente no estoy "en contra" de la propiedad privada, sin embargo sí estaría a favor de imponer un techo de riqueza: por ejemplo, calculando una cifra que expresase el nivel de riqueza que una persona necesita para asegurar con holgura el futuro de sus hijos y nietos, no veo por qué nadie necesite superar esa cifra. La acumulación de riqueza fomenta los monopolios, los lobbys, la corrupción, la imposibilidad de competencia, y en resumen, el desequilibrio económico. En realidad defender el crecimiento y la competitividad como los conocemos no hace más que acrecentar los problemas que dice resolver. Y ya hemos entrado en las explicaciones técnicas.

Técnicamente hay un argumento mucho más simple para defender un cambio de sistema: la existencia de riquezas suficientes para todo el mundo. Como dije arriba, si hay empresas e inversores que consiguen anualmente más que el PIB de países enteros -y países ricos, como por ejemplo Noruega-, ¿no significa eso que hay riquezas suficientes en posesión de la especie humana? Exxon Mobile en tiempos de la última guerra de Iraq obtenía una media de 50.000 millones de dólares al año. Según la FAO con entre 30.000 y 50.000 millones al año se acabaría con el hambre en el mundo. En estos momentos hay multitud de empresas que obtienen cada año más de lo que haría falta para acabar con el hambre. No hay escasez de riqueza: lo que falla es el sistema de reparto. Un sistema injusto, inhumano y que permite la muerte antes que el compartir.

Según Arcadi Oliveres, con lo utilizado hasta ahora en rescates financieros y bancarios, podríamos haber solucionado el hambre en el mundo 92 veces:



Manfred Max, por su parte, calcula que podríamos haber solucionado el hambre durante 600 años:



Por eso muchos somos "antisistema": sí estamos en contra de un sistema que permite esto con indolencia. Es un sistema injusto y asesino.

Muchas personas que no son las más ricas del mundo, es decir personas de a pie como tú y como yo, no están convencidas de que se pudiera hacer un mundo con un sistema más justo. Entre otras cosas acuden a los fantasmas del comunismo corrupto de la URSS para dejar de pensar. También se teme que viviéramos en la pobreza, y con ello se justifica que haya desigualdad de ricos y pobres -que ya viven en la pobreza- para que nosotros vivamos en el medio. Pero quizá estaríamos más cerca de la realidad si calculásemos que, si se repartiese toda la riqueza del mundo, no habría ni ricos ni pobres. Posiblemente pudiésemos vivir como si tuviésemos un sueldo de 5000 euros al mes.

Es más, yo siempre pienso que, de existir esa riqueza económica solucionaríamos muchos problemas al mismo tiempo: por ejemplo la delincuencia, la corrupción y el trabajo mal hecho. Si no fuese del todo sería en gran parte:

En todo el mundo, la gran mayoría de las personas encarceladas son pobres. La mayoría de los conflictos armados en el mundo están relacionados con temas económicos. De existir igualdad económica global, muchas formas de delincuencia y de conflicto no serían necesarias.

La corrupción es el atajo a la vida cómoda de aquellos que no quieren ser honestos, representando que en nuestro actual sistema, la riqueza por honestidad es muy lenta y poco segura. Si ocurriese al contrario, a la corrupción le ocurriría como a muchas formas de delincuencia: no sería necesaria.

Muchas personas en el mundo escogen un trabajo pensando en lo que les van a pagar. Si la riqueza estuviese repartida, o si los sueldos fuesen altos en general, mucha más gente escogería antes lo que les gusta y lo que saben hacer bien que lo que puedan pillar. Habría más gente haciendo bien su trabajo.

Por supuesto, como digo, estos tres puntos son a tratar en un debate más amplio, y son sólo mi opinión.

Así que cuando cuestionamos el actual modelo de gestión de la riqueza no estamos atacando el derecho de todas las personas a poseer y utilizar cosas (propiedad privada) sino a las trampas que en base a él se crean para generar desigualdades. O sea, todo lo contrario. Es a los más ricos a los que no les gusta que los demás tengamos propiedad privada.

Entre las personas que no creen que se puede cambiar el mundo hay una opinión con la que casi todos estamos de acuerdo: si no se puede cambiar el mundo no es por cuestiones técnicas, sino porque quienes controlan el poder y la riqueza no quieren que se cambie.

¿Quiénes son los violentos?



En este país de pandereta sigue escandalizando más un container ardiendo que las múltiples y múltiples y múltiples agresiones de la policía y su abuso de poder. Esta semana ha muerto un joven por pelota de goma en la cabeza. La UE había prohibido su uso el año pasado. Otras personas han perdido un ojo. La policía nunca va identificada en las manifestaciones y es practicamente imposible conseguir que se condene a uno por abuso de autoridad. Hay gente que, engañada por los medios de comunicación, se consuela pensando que "es que hay manifestantes violentos". En cuanto hay un manifestante vandálico (que no es lo mismo) es noticia en todos los telediarios. Pero cuando la policía zurra sin motivo un montón de veces al año, todo el mundo quiere olvidar el tema.

Quieren reformar el código penal para que el vandalismo callejero sea considerado terrorismo. Es decir, tanto manifestantes rompecosas como artistas de graffiti seremos terroristas.

Quieren poner la resistencia pacífica como "atentado a la autoridad" con hasta 3 años de cárcel.

Quieren perdonar las deudas fiscales a los más ricos (p.ej. Botín) y todavía hay gente a la que le parece peor pecado romper el cristal de un banco que zurrar a la gente pacífica con una porra de policía.

Joder, estamos en una puta dictadura. Dejad de ser ingenuos.

"Si alguien valora más un container que a una persona es que tiene basura en la cabeza."


domingo, 8 de abril de 2012

La cuestión de la crisis (por si alguien no se ha enterado)

Mientras que es cierto que la corrupción y la ineptitud política en España alcanzan niveles que harán las delicias de los amantes del cine en el futuro, el problema de fondo que se nos viene encima no está sólo -que lo está- en las manos de nuestros gobernantes nacionales. La estafa que nos vamos a comer viene de Europa y de Wall Street.

Nos están pidiendo austeridad a las personas que vivimos con 1000 euros al mes un sistema que "rescató a la banca" en 2 semanas pero no podía prometer solucionar el hambre con menos dinero en una década. (Con lo que se ha dado en total a la banca se solucionaba el hambre 92 veces o durante 600 años, según las cifras de la ONU). Podemos votar a los que se hacen llamar populares o a los que se hacen llamar socialistas (todos ellos tienen casos de corrupción, se suben el sueldo a sí mismos y tienen pensiones millonarias), pero el sistema es el mismo.

Yo, aunque tenga opinones sobre las cosas puntuales que haga cada gobierno de cada partido, en líneas generales siempre he sido un "antisistema" y la crisis está confirmando muchas de mis intuiciones. No es de sentido común que vivamos en un mundo en el que algunos ganan al año más que paises enteros, y millones de personas se mueran de hambre. Algunas personas están ganando mucho dinero con esta "crisis". Los demás no les importamos. Son personas que no tienen patria como nosotros, ya han hecho lo mismo en otros paises, y nuestros políticos son sus marionetas.

jueves, 5 de abril de 2012

¿Se avecina una dictadura en España?


Para los que somos "antisistema", si la democracia capitalista ya tiene hace tiempo muchos elementos claros de dictadura -precariamente encubierta-, nos tememos que la cosa se ponga mucho peor.

Quizá no todos, pero otros muchos votantes del PP me consta que estarían a favor de una constitución dictatorial como la recientemente aprobada en Hungría. Esto lo sabe hasta el tato. El PSOE hace tiempo que dejó de ser un partido de izquierdas. Es tan neoliberal como el PP. Pero no tan facha. IU es un partido aún de izquierdas. Lo malo es que tenga algunos oradores desactualizados, y tantos casos de corrupción -cosa esta última de la cual PP y PSOE también están sobraos a partes iguales.

Los políticos en España han defraudado a mucha gente. Se han doblegado a las cuestiones administrativas y monetarias por encima de las sociales. Pero ahora la derecha española ha vuelto a perder los complejos, al haber obtenido una mayoría absoluta basada en una ley electoral que le otorga esa posición sólo con el 25% del electorado a su favor (el 30% de los votos emitidos sin contar la gran abstención).

Se ha elminado la ayuda a personas dependientes, pero no a la iglesia. ¿No es eso propio de un estado fascista?

Se quiere equiparar el vandalismo callejero a los delitos de terrorismo, con la única intención de amedrentar (más) a los manifestantes. También propio de un estado fascista.
Además, si nos tomamos esa equiparación al pie de la letra, pintar un graffiti artístico sin permiso sería delito de terrorismo, y eso también es propio de un estado fascista.
Eso sin contar con que hace mucho años que los antidisturbios incumplen la ley negándose a mostrar su identificación en público en su uniforme o cuando es requerida por ciudadanos pacíficos.

En el gobierno del PSOE y en el del PP se ha bajado el sueldo a todo dios menos a los políticos, pero ahora además se han perdonado las sanciones y subidas de impuestos a los grandes defraudadores. Eso no es fascismo, eso ya es medievo puro y duro.

Fijaos que hablo de cosas que ya están sucediendo. Hoy. Ahora. Aquí. No es una tesis ni una hipótesis.

En tiempos de crisis económica, las ideas más desesperadas y absurdas rellenan el hueco que la ignorancia política y social dejó en muchas mentes. El ascenso del nazismo debe mucho a la crisis del 29. Muchas de las personas que crearon la ONU lo hicieron con la intención de crear un clima de cooperación internacional y un capitalismo mínimamente regulado para que no volviese a ocurrir algo como la 2ª Guerra Mundial y el nazismo. La actual "crisis" es debida a la desregulación de los mercados, y las soluciones de los gobiernos favorecen a los que más tienen y presionan a los que menos. La indignación está en el ambiente, y a veces no es de izquierdas.

martes, 3 de abril de 2012

Terapia de choque


El gobierno español pronunció las palabras mágicas: "terapia de shock económica". Que casualidad, las mismas que se dijeron desde el departamento de economía de Pinochet, el del gobierno "temporal" de EEUU en Iraq, desde el de Polonia cuando se convirtió a Solidaridad de un partido de izquierdas a un gobierno de derechas, cuando Yelstin pidió inmunidad justo antes de hacer un golpe de estado, etc.

Esa frase, "terapia de shock económica", es una de las favoritas de los asesores de todos esos eventos y más. Asesores de Lehman Brothers (como el actual ministro de economía), tecnócratas de Grecia...

Siempre ha sido pronunciada justo antes de arruinar un país y derogar un montón de libertades civiles. Podemos ir preparándonos.

Terapia de choque


El gobierno español pronunció las palabras mágicas: "terapia de shock económica". Que casualidad, las mismas que se dijeron desde el departamento de economía de Pinochet, el del gobierno "temporal" de EEUU en Iraq, desde el de Polonia cuando se convirtió a Solidaridad de un partido de izquierdas a un gobierno de derechas, cuando Yelstin pidió inmunidad justo antes de hacer un golpe de estado, etc.

Esa frase, "terapia de shock económica", es una de las favoritas de los asesores de todos esos eventos y más. Asesores de Lehman Brothers (como el actual ministro de economía), tecnócratas de Grecia...

Siempre ha sido pronunciada justo antes de arruinar un país y derogar un montón de libertades civiles. Podemos ir preparándonos.